Llevo varios meses sin canalizar una comunicación telepática con los animales.

Y en este espacio, después de mucho trabajar hacia afuera, y encontrarme más hacia adentro, solicito una conexión con la conciencia colectiva de alguna especie que quiera entablar conversación conmigo y que facilite un mensaje a nuestro colectivo.

Aparece la mirada de un pulpo.

-Hay muchas formas de inteligencia y la única forma de inteligencia es la que “vosotros” entendéis.

¿Es inteligente vivir en este ritmo vuestro?

¿Es más inteligente el humano que nuestra especie?

No tenéis mucho dominio sobre lo que significa ser inteligente, con la dignidad que conlleva ser inteligente, los animales que nos adaptamos al cambio no somos menos inteligentes. Los que sabemos evitar los daños o el posible peligro, no somos menos inteligentes, los que nos adaptamos gracias a la persistencia entre los cambios, somos inteligentes…

-Inteligencia. Hay muchas formas de inteligencia.

-Comprendo, ¿de esto vamos a hablar ahora?

-Cuando observas mi ojo, ¿qué ves?

-Tu pupila tiene forma de panorámica… Interesante.

– ¿Cuál es la panorámica tuya y de tu especie que no estáis viendo?

En ese momento me invade un vértigo precipitado emocional muy fuerte.

-Uffff me encuentro sensible y desanimada, estoy triste con todo lo que veo… prefiero no darme cuenta de lo que me muestras.

-Todos sostenemos la tristeza. La inteligencia reside en ser totalmente flexible a ella. Si la rechazas te enquistas, te vuelves rígido, y ¿creo que tú no naciste siendo roca, no?

Eres flexible, como yo, mueve tus brazos y álzalos con los míos…

En ese momento muevo los brazos de arriba abajo, curvándolos hacia adelante, atrás y en todo mi espacio.

-¡¿Ves cuánta capacidad tienes en la punta de tus dedos, en la superficie de tu piel, y en tus yemas?! ¿Cuántas cosas has detectado?

-¡Uau! He sentido la biodisponibilidad entrando por todos los espacios de mis poros en la piel! ¡Ha sido dimensional!

-Pues algo así es lo que sentimos nosotros, los “octopus”. ¿Has visto cuánta gracia y belleza entran por todas nuestras extremidades? Nuestro entorno es una explosión de vida, y nos da goce ser participes de esta conciencia.

-Siempre me habéis parecido de lo más interesantes, hay algo tan lógico y a la vez misterioso en vosotros… que no llego a comprender. Me siento culpable porque he comido a algunos de vuestra especie y no he acabado de entender vuestra información dentro de mi cuerpo cuando hacia la digestión…

-Nosotros también nos alimentamos dentro de nuestra dieta de otras especies.

El asunto a discernir aquí es si para ti, comernos es bueno para tu cuerpo físico y cuántico. Discernir e integrar. Sin culpas, con consciencia…

-Por ahora no sabría qué decirte…

En ese momento hago una pausa y reflexiono.

Me ha sorprendido tenerte en esta canalización conmigo.

-Soy de la especie más adaptativa al medio, la que más puede camuflarse entre otros. ¿Qué te dice eso? ¿Tú sabes manejarte en ambientes cómodos e incómodos?

-Eso me hace recordarme a un documental en el que estudiaban vuestra capacidad de camuflaros, y un pulpo fue colocado en un escenario de suelo de ajedrez.

Aquel pulpo se quedo colapsado, porque era un medio que no conocía y sintió muchísimo estrés, pude sentirlo a través del documental. Su cuerpo y su conciencia universal no podrían adaptarse del todo al medio de los cuadrantes blancos y negros. Sentí pena de él y sentí rabia hacia el humano por llevarle a ese tipo de extremos en un ambiente totalmente artificial para un pulpo. ¡Era imposible camuflarse!

– Ahá…. ¿Qué te crees que sois vosotros? Meros productos de estudio según como se mire, también colocados en espacios antinaturales. Da igual lo conectados que estéis o no con vuestra naturaleza, los más conscientes detectaréis que és es lo que os rechina, los menos conscientes simplemente sentirán que están mal y no sabrán porqué, mientras continúan intentando adaptarse al panel de ajedrez, un día cuadrado negro, otro cuadrado blanco, sin comprender absolutamente nada del resto de los millones de aspectos luminososo y formas que la vida expande continuamente de forma natural a vuestro alrededor.

Todo es un espejo.

-Ya veo…

En ese momento una bandada de golondrinas revolotea a miles de metros encima de mi cielo, chillando y pareciendo danzar bajo un cielo despejado y extra azul.

-Me alivia escucharlas… 🙂

-Claro, es el alivio de verlas volar, desde la libertad que ansías… ¿Has visto cuántas múltiples formas de experiencia hay?

Me quedo en silencio algo bloqueada y me siento observada en su mente…

-¿Tienes consciencia de cuántos de nosotros los animales te vemos cada día?

Conocemos tus pasos, sabemos por dónde te mueves en “ tu jardín”. Algunos te temen, pues eres monstruosamente humana, otros han aprendido a simplemente convivir. Pero muchos detectan toda tu frecuencia y agradecen todo lo que haces por ellos. Cuando revisas bajo los cojines que no hayan caracoles, cuando evitas pisar en la noche a las babosas, cuando pones más y más flores…los insectos o las abejas se sienten en casa y tienen un punto de anclaje y descanso donde poder continuar.

Las hormigas te respetan pero no necesitan que interactúes con ellas. Es genial todo lo que les has aportado, continúa permitiendo que existan esos dos espacios sin ir más allá.

-¡Vaya, qué bonito todo lo que me dices…! ¡Gracias!

Me sorprende este mensaje que me hace llegar sobre mi contacto con la naturaleza

-Sé consciente de que fuera de tu voluntad, siempre podrás hacer daño cuando te equivoques, cuando los pises, cuando riegues las plantas, ahogarás a los insectos sin querer, destruirás huevos ocultos en la tierra a punto de nacer, o recibirás el temor de la planta cuando sienta tu cuchillo pasar. Todo eso forma parte de esto que llamas “vida”. Tus actos seguirán teniendo huellas, por diminutas o inconscientes que te parezcan. Beneficioso o dañino.

-Ya. Por eso llega un punto que hasta me da miedo vivir, interactuar, recolectar o alimentar a las aves que pasan de camino por mi hogar… Acabo destruyendo muchas cosas en el jardín que ni soy consciente creyendo que hago un bien. ¿Y si mejor no hago nada?

-Vuelves a estar en el cuadrante del cuadro blanco- cuadro negro. ¿Ves que fácil es para tí encasillarte?

-Comprendo…

-Quiero que entiendas que en cada uno de tus actos (y en vuestros actos) repercuten con cientos de miles de nuevas posibilidades, donde la destrucción y la creación van unidas de la mano y donde las posibilidades tienen infinitas formas y colores no visibles en esta “realidad”. No todo es negro, ni todo es blanco.

-Comprendo… si…

-Hay una gran relación entre lo superficial consciente, que llamas “vida” y lo profundo o inconsciente que llamas “ni idea”

Quizás debieras entender las múltiples formas de inteligencia y la entrega comprometida que ello te requiere para avanzar.

El autocontrol mental que ejercen la mayoría de los humanos les hace desconectarse y perder las riendas de la verdadera inteligencia universal. Recupera las riendas, dale cabida lo necesario y reconduce tus emociones estando siempre Ahora. Esto te ayudará a discernir lo valioso desde la infinitud a lo contrario de lo cuadrante negro-blanco que te hace jugar con las normas del ajedrez social políticamente programado en vuestra psique.

En ese momento un vacío silencioso y reflexivo me invade.

-Es normal que necesites tiempos de soledad y hagas tiempos de ermitaño silencio.

Recuerda que El Camino enriquecedor es el que nace cuando la semilla está a oscuras, latente, bajo tierra, en soledad. No es visible y no necesita serlo para germinar.

Tus tiempos de entrega a la conciencia colectiva siguen necesitando espacios de reconexión profunda contigo misma y momentos de aislamiento en crecimiento interior.

-Sí, reconozco que esos viajes profundos personales son la noche oscura que me hace avanzar un paso más.

-Los animales de las profundidades del mar conocemos esas sombras, y es a través de nosotros que la vida explota abriéndose camino hacia afuera y en todas direcciones/dimensiones.

Siéntete merecedora, comprometida y agradecida de tu camino. Brillas cada día un poco más. No hacia afuera, si no hacia tu interior.

Maduro esta idea contemplativa de brillar hacia adentro para no intercalar a mi ego buscando brillar acaloradamente hacia afuera. Dándome cuenta de la trampa, ya tranquilamente entonces, integro humildemente su mensaje.

-De acuerdo. Es momento de ir hacia dentro, me entrego pues estos días a que así sea… Gracias.

-Te acompañamos desde una conciencia colectiva, nunca estás sola.

Todos estamos unidos en el momento presente. Mis movimientos siempre serán en lo oculto, en las profundidades, en lo silencioso… y tú, puedes encontrar también esta forma de vida en tus aguas con tus 8 brazos…Recuerda:

Incúbrete, ambiéntate en el nuevo medio y te descubrirás interiormente en este nuevo camino.

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