Mirar hacia afuera en búsqueda de lo real es un error. En realidad todo se gesta y se crea desde la consciencia interna. Al vivir siempre en lo externo resulta mucho mas fácil quedar atrapado por la realidad, los juicios, las ilusiones y las confusiones del mundo de allá afuera.

Es importante hacer una observación consciente desde adentro, pues la mente te derivará de un lado hacia otro, sobre lo que es bueno, lo que es malo, lo que no quieres, lo que si quieres… y te harás un lío descomunal.

¿Hasta qué punto tu realidad es ilusioria? Lo único real es tu observación interna sobre aquello que llamas «mi vida»

¿Pero cómo conecto con mi realidad? Es importante reencontrarnos en nuestros propios ojos, para eso los ejercicios con el espejo son un buen entrenamiento, te recomiendo los ejercicios de Hay Louise. Solo encontrándote en tu interior puedes salir de la escena que otros te han creado, han proyectado en ti, han modificado y condicionado tu realidad, según sus antojos e intereses. Hay muchos sucesos que no son tuyos, si no que los de tu alrededor sutilmente te han impuesto.

Puedes preguntarte siempre, ¿cuántas creencias tienes sobre tí mismo? Son exactamente tuyas o las has oído de tus amigos, familiares, compañeros de trabajo. ¿Son realmente ciertas? Respóndete mirándote a los ojos y con tu mano izquierda en tu corazón.

Respira. Nota como bombea, como suena. Hay una verdad en él. Esa que «oigas» es la única realidad. Todo lo demás son proyecciones de los demás sobre ti, solamente eso.

Encontrar nuestra individualidad y vivir nuestras transformaciones internas no es fácil según en el ambiente rígido que nos movamos. La presión social es extrema en ocasiones. La conveniencia social determina tu personalidad si no estás bien conectado con tu propia existencia.

Tienes que encontrar el equilibrio entre tu verdad que ruge, identificando el león que llevas dentro y la piel de cordero que te obliga la sociedad a ponerte para que te mantengas dentro de unos límites establecidos. Si formas parte del clan y acatas las normas de lo infundado, de las necesidades de la empresa, de las necesidades de tu familia, «serás un buen chic@»

¿Te sientes que quizás estás en muchos compromisos a la vez? ¿qué es lo que te hace meterte en tantos lados? ¿Quizás es un deseo de destacar, de demostrar nuestra valía, o de desconfiar en los demás, no saber delegar o simplemente tu debilidad infantil no sabe decir que No y poner limites?

Busca ayuda si lo necesitas, siempre puedes conectar con tu propia alma para sanar. Encuentra tu fórmula. De esta manera ganarás resistencia a los sucesos, humildad y perseverancia.

Aprende a moverte en soledad. Está bien que cedas, ayudes a ese equipo, te entregues incondicionalmente. Pero jamás bajes la guardia. Cuando tu león sea complaciente puede que otros seres se aprovechen de tu energía, vigorosidad y fuerza. Ahí, no entienden que no dejas de ser un león y que puedes llegar a ser muy peligroso si interrumpen tu propio descanso, tu propio encuentro y crecimiento o tu propia reflexión interior.

Muchos intereses son creados porque se requiere obediencia, que seas libre para ti mismo y exclusivamente para tus propósitos genera envidias y un cierto aire de descontrol en el rebaño que no agrada. Por eso intentarán observarte desde un punto de discrepancia e intentarán condicionarte siempre.

Así que no te preocupes mientras fluyes y descubres tu individualidad. No malgastes tu energía nadando contra corriente. Confía en que la vida te llevará a los puertos más indicados para tu crecimiento personal. La confianza y la entrega deben acompañarte para evitar tu sufrimiento. Fluir no significa estancarse. Jamás te estanques, muévete como el agua, adaptándote pero sin dejar de moverte por Tu objetivo. El ego no debe declararse como una identidad única, debe entender que forma parte de un todo pero jamás olvida el valor del león que tiene dentro. No descartes nunca tu ego para fluir con las circunstancias tampoco, eso que te quede claro.

Al permitirte dejar ir, integras la dualidad y el dolor y sufrimiento de los acontecimientos. La rendición ante la «muerte» o «la entrega de los sucesos» te llevará a una nueva dimensión de comprensión y una transformación necesaria para ese león que se está descubriendo constantemente así mismo.

Las transformaciones pueden sonar dolorosas pero si cambias la palabra «transformación» por «alquimia» el dolor se convierte en magia. ¿Qué tal si vemos todo esto como un juego y tú el autor de su creación divina?

Ábrete a nuevos comienzos. Sin perder tu identidad, con la flexibilidad de las ramas de cualquier árbol, que bailan a los fuertes vientos. Sin esos vientos, sus raíces no se volverían más fuertes y resistentes.  Pasa a través de las puertas nuevas que se te abran, o las olas que vengan a tu vida. Como el propio océano, siempre tendrás un estrés y distrés; una ola que viene y va, una oportunidad que llega, que se va y otra nueva oportunidad que estará en camino.

Si comprendes que tu ego forma parte del propósito y que en él debes apoyarte desde una humildad a la creación y tu propósito espiritual, el camino de tu realidad será más flexible, menos doloroso y menos juicioso.

Y lo que piensen lo demás…. está de más.

Con Amor.

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